Carlos García, jugador del Azulejos Moncayo Colo Colo, celebra un tanto. (Foto: Rubén Losada 
 FotografiArte)
Carlos García, jugador del Azulejos Moncayo Colo Colo, celebra un tanto. (Foto: Rubén Losada FotografiArte)
Carlos García, jugador de Azulejos Moncayo Colo Colo, alcanzó frente a Manzanares FS la cifra de 150 partidos en la Mejor Liga del Mundo, la Liga Nacional de Fútbol Sala. El número 21 del cuadro maño ha vivido gratos momentos desde que debutase por primera vez con apenas 17 años de edad. Uno de los que se le quedará grabado para siempre es el antológico gol que anotó frente a Irefrank Elche CF Sala hace unas jornadas atrás.

El pasado sábado por la tarde Azulejos Moncayo Colo Colo se midió a Manzanares FS en La Granja con motivo de la décimo segunda jornada de Liga en la categoría de plata del Fútbol Sala nacional. Un partido que tuvo un nombre especial, el de Carlos García que cumplió su partido ciento cincuenta en la Mejor Liga del Mundo, la Liga Nacional de Fútbol Sala. Con tan solo veinticuatro años de edad, el cierre natural de Zaragoza ha defendido hasta cuatro equipaciones diferentes en una competición de máxima exigencia. De estos 150 encuentros, 43 han sido defendiendo la camiseta del Azulejos Moncayo Colo Colo, setenta con Futbol Emotion Zaragoza, veinticinco con FSD Puertollano y doce con los colores del Irefrank Elche CF Sala.

De todos estos el cierre maño se quedará con gratos recuerdos y anécdotas. El jugador declaró como fue su debut en la Liga Nacional de Fútbol Sala en La Salobreja frente a Jaén Paraíso interior: “En el rondo de calentamiento tuve un choque con Abel Budría y me pegué bastante rato sangrando con la nariz”. Otro de los momentos que pasarán a la historia fue el espectacular gol que marco a Irefrank Elche CF Sala que dio la vuelta al mundo hace apenas una jornada atrás.

Carlos García hace una “valoración positiva” de la carrera que está desarrollando. Para él “es muy gratificante disfrutar desde los 17 años de la mejor Liga del mundo, ya sea en Primera o Segunda División”. Y reconoce que “como jugador pasas por momentos en los que el trabajo no es suficiente, pero nunca hay que perder la ilusión. Además, compaginarlo con trabajar, estudiar o estar de prácticas, supone realizar un sobreesfuerzo”. Por ello, se muestra “muy agradecido de que me brindaran la oportunidad de jugar en la LNFS”.

Y duda a la hora de elegir un partido con el Colo en Segunda División: “Me quedo con toda la temporada pasada. Lograr la permanencia con un equipo recién ascendido y amateur, fue ‘top’. Y si tuviera que elegir un partido, diría el de Talavera en el Primero de Mayo”.


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